El sol, el cloro y la arena son los peores enemigos de un tatuaje nuevo. Si acabas de tatuarte o estás por hacerlo, en Kraken Tattoo Insumos te contamos cómo sobrevivir al calor sin que tu diseño pierda color o definición.
1. Prohibido el sol directo (Primeros 15-20 días)
Un tatuaje recién hecho es una herida abierta. Los rayos UV pueden quemar la piel sensible y degradar los pigmentos rápidamente.
- Consejo: Mantené el tatuaje cubierto con ropa de algodón liviana. No apliques protector solar sobre un tatuaje que todavía tiene cascaritas; el protector solo se usa cuando la piel ya cerró.
2. Nada de piletas, mar o lagunas
El agua estancada de las piletas tiene cloro y químicos que irritan. El mar o las lagunas contienen bacterias que pueden causar infecciones graves.
- Consejo: Esperá al menos 15 días antes de sumergirte. Las duchas rápidas en casa están perfectas, pero nada de "remojo".
3. Hidratación constante (Pero sin exceso)
El calor reseca la piel. Es vital usar una crema específica para tatuajes (como la línea Magic Protect que tenemos en la tienda) para mantener la elasticidad.
- Consejo: Aplicá una capa muy fina 3 veces al día. Si la piel "brilla" por exceso de crema, se tapa el poro y es peor.
4. Cuidado con el sudor excesivo
Si entrenás o hacés mucha actividad física, el sudor puede irritar la zona y favorecer la aparición de granitos.
- Consejo: Después de sudar, lavá el tatuaje con jabón neutro, secá con servilletas de papel (sin frotar) y aplicá tu crema hidratante.
5. El protector solar: Tu mejor aliado de por vida
Una vez que el tatuaje curó (después del mes), el sol lo seguirá intentando opacar.
- Consejo: Usá siempre protector solar Factor 50+. Esto hará que los negros sigan negros y los colores vibrantes por años.
¿Qué productos necesitas para este verano?
En nuestra sección de Cuidados para la Piel encontrás jabones neutros, espumas de limpieza y cremas post-tattoo de calidad profesional.